El convento abre sus puertas el 10 de septiembre de 1861. Las hermanas se dedican esencialmente a la educación de las niñas y niños de la región. Durante más de un siglo, las religiosas añadieron varias especialidades a la enseñanza y tuvieron un pensionato para chicas, tanto de la primaria como de la secundaria. En 1967, las alumnas dejan el convento para ir a la Escuela Central y en 1968, el pensionato cierra sus puertas. Las hermanas se quedan en la institución interesándose a la pastoral parroquial y prestando ayuda a los desfavoricidos. La casa sirve también para el descanso de otras hermanas de la congragación.El 30 de junio de 1994, la Diócesis vuelve a tomar posesión de la casa y la vende a la Municipalidad.>